EJERCICIOS DE NATACIÓN PARA ADULTOS MAYORES

Al menos 15 minutos de ejercicios en el agua tres veces por semana pueden mejorar de forma importante la calidad de vida de los adultos mayores. Foto: El Universo

El Universo

La rutina sobre el agua te hace sentir como si estuvieras en contacto con la naturaleza. No solo relaja, además ejercita y es saludable. Los adultos mayores pueden tener esta experiencia con una secuencia de ejercicios que se realiza tres veces por semana durante quince minutos.

Leticia de Bajaña, presidenta de la sede del club de natación Bajaña, ubicado en el kilómetro 1 de la avenida Samborondón, en Guayaquil, Ecuador, explica que los ejercicios terapéuticos en piscina para personas de la tercera edad se ejecutan con un traje de baño, una gorra de natación o visera y un flotador (boya) que tiene forma de un gusano.

Los gusanos o churros de material sintético son ideales para ayudar a reducir el riesgo de lesiones al ejercitarse en el agua.
Los gusanos o churros de material sintético sirven para ayudar a la flotación y para  reducir el riesgo de lesiones al ejercitarse en el agua.

Este entrenamiento no solo mejora la coordinación, fortalece los músculos y el sistema cardiovascular, sino que también ayuda al sistema nervioso y quita el estrés.

EJERCICIOS RECOMENDADOS

Uno de los estilos que se aplican es la patada libre, que se realiza con el cuerpo boca abajo, colocando el flotador debajo del pecho y con los brazos extendidos hacia adelante, moviendo las piernas de forma alternada, primero la derecha y luego la izquierda. Trabaja los músculos de la parte baja de la espalda.

También se debe practicar la patada de espalda, que es como el estilo patada libre, solo que el nadador flota con la espalda en el agua. La secuencia de movimientos es alternada: un brazo en el aire con la palma de la mano hacia afuera saliendo debajo de la pierna, mientras el otro impulsa el cuerpo en el agua. En este ejercicio se trabajan casi todos los músculos del cuerpo.

Luego se hace el estilo nado de pecho. Hay que colocarse boca abajo con el flotador debajo del pecho, mover los brazos como si se fuera “abriendo el agua” , imaginando que se está dibujando la mitad de un círculo, los pies también siguen la secuencia de los brazos. Este ejercicio ayuda a fortalecer los hombros, la espalda, el pecho y las piernas.

Después se hace nado libre, que es como una simulación de la forma de nadar tradicional, pero con la cabeza afuera del agua. “Alinea las vértebras de la columna”, manifiesta Leticia.

Y el quinto ejercicio es patada de mariposa o sirenita: las dos piernas juntas golpean el agua, la llevan y la traen al mismo tiempo, y el cuerpo flota con la boya debajo del pecho. “Da un masaje a las piernas y ayuda a la circulación, bombea la sangre”, explica.

Edición: Academia de Natación Parque Central

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