TÉCNICA DEL ESTILO LIBRE PARA EL NADO EN AGUAS ABIERTAS

Tomás Bisoñó

La natación como deporte contiene varias disciplinas dentro de sí misma. Aunque los eventos de natación de velocidad muchas veces contienen carreras realizadas en aguas abiertas, en realidad son dos disciplinas diferentes. Es más, la FINA (Federación Internacional de Natación) tiene circuitos profesionales separados para la natación de velocidad y para la natación en aguas abiertas.

Habiendo dicho aquello, la manera cómo se preparan los atletas que compiten en aguas abiertas puede ser muy diferente a cómo se entrenan los velocistas en el agua.

Muchos nadadores que concentran sus esfuerzos en los eventos de aguas abiertas trabajan mucho en lo que llamamos distancia por brazada.

Existen varios factores que distinguen los entrenamientos para nadadores de velocidad y los de aguas abiertas. Uno de ellos es que los nadadores de velocidad se preparan ejecutando múltiples repeticiones a un intervalo específico.

Aunque este método de entrenamiento está diseñado para que genere un efecto determinado en los nadadores, no es necesariamente el mejor para los nadadores que deben lidiar con las variables que trae el nadar en aguas abiertas.

LIBRE DESDE LA CADERA vs. LIBRE DESDE LOS HOMBROS

Volviendo a los nadadores que compiten en piscina, no es secreto en el mundo de la natación que los nadadores de distancia nadan con un estilo más “largo” que los sprinters.

Viéndolo desde el punto de vista de la parametrización, la relación entre la cantidad de tiempo que el nadador pasa nadando versus la que no lo está haciendo en una carrera es de 8 a 1.

Esto quiere decir que, durante el transcurso de 1 minuto de nado, el atleta pasará 53 segundos nadando y 7 segundos en una posición que no se le considera nadando (salida, vueltas, posición de flecha, etc.).

La técnica de libre desde los hombros o shoulder-driven, provee al nadador la oportunidad de aumentar el ritmo de sus brazadas, generando simultáneamente mayor potencia. Aunque esta técnica es conducente a crear más velocidad, también genera más fatiga. Se recomienda su uso en carreras de hasta 200 metros.

Pero, en carreras más largas o en las que los nadadores deben nadar sin detenerse, la técnica de libre desde la cadera o hip-driven es la predilecta.

(Ver videos de ambas técnicas al final de este artículo)

NADO A CONTRACORRIENTE Y A FAVOR DE LA CORRIENTE

Uno de los tips que con frecuencia compartimos –y que encontramos que muchos nadadores y triatletas no conocen– es el uso de dos tipos de técnicas durante sus nados en aguas abiertas. Éstas dependen en su totalidad de si en el evento los nadadores deberán enfrentar corrientes en el mar.

Al encontrarte nadando en contra de la corriente, debes hacerlo con un mayor ritmo, utilizando brazadas más cortas. Esto te ayudará a contrarrestar los efectos que la corriente ejerce en tu progreso durante la carrera.

Recomendamos que saber la existencia y la dirección de las corrientes estén entre los factores principales durante tu fase de reconocimiento pre carrera.

Cuando te encuentres nadando a favor de la corriente, aprovecha la propulsión adicional para alargar tu estilo, de esta manera te ahorras las preciadas energías que necesitarás para las etapas de la bicicleta y de la carrera.

5 CONSEJOS PARA AMAESTRAR LA TÉCNICA

1. Sé consciente de lo que hace tu tronco: Cuando realices repeticiones de 8 o más por 25 metros, trata de ser consciente de que al nadar estés activando los músculos de tu tronco en lugar de nadar solamente utilizando tus brazos y piernas.

2. Siempre cuenta tus brazadas: Éste es un consejo al que muchos atletas no le dan mucha importancia, pero que les puede ayudar a concentrase en aspectos específicos de su natación. Por ejemplo, en las vueltas impares cuenta las veces que tus manos entran al agua. En las vueltas pares, cuenta las veces que tus caderas rotan.

3. Utiliza diferentes intensidades: Durante las vueltas impares acentúa la rotación con la cadera direccionada hacia arriba. En las vueltas pares utiliza una mayor intensidad cuando rotes tus caderas. Utiliza la cadera para empujar el brazo que se extiende en lugar de jalar la mano que está sumergida.

4. Varía el ritmo: Durante las vueltas impares, rota tus caderas a un ritmo predeterminado. En las vueltas pares, a un ritmo ligeramente más rápido. Intenta no variar el ritmo de tu brazada.

5. Observa y escucha: Cuando varíes la intensidad y el ritmo con los que rotas, observa si en tu brazada se generan burbujas y escucha el sonido que generan tus brazos al entrar al agua. ¿Puedes evitar generar más burbujas o salpicar menos agua cuando realizas estos ejercicios?

LIBRE DESDE LA CADERA (shoulder-driven)

LIBRE DESDE LOS HOMBROS (hip-driven)

Edición: Academia de Natación Parque Central.

Ver publicación original en clinicasdenatacionrd.com

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